viernes, 18 de mayo de 2018

Distintas épocas, distintos jugadores


Los videojuegos han cambiado mucho a lo largo de los años y la forma de "disfrutarlos", por lo visto, también. Hay quienes "se adaptan" a los nuevos tiempos y pasan por el aro y quienes no. Yo soy de estos últimos y sea por la época que viví o por mi propio carácter, lo cierto es que mi forma de jugar es muy diferente a la que impera en la actualidad donde los videojuegos se han convertido en buena medida en bienes de consumo inmediato que, como el cine o la televisión, "se usan y se tiran"...

No suelo leer los comentarios de las noticias de videojuegos porque es cada vez más habitual encontrarse, entre muchas otras cosas, con gente que afirma con orgullo que ellos jamás rejugarían un videojuego. Esto, por supuesto, hace referencia a aquellos títulos con un argumento que, al igual que en los otros medios, concluye (o no) al llegar al final y que, salvo que se diga lo contrario, no cambia por mucho que lo volvamos a ver. Poco importa si el susodicho juego contiene numerosos extras que se pueden desbloquear de múltiples formas porque, en el instante en el que la trama principal termina, se acabó y hay que pasar al siguiente o a otra cosa.

Esto sucede, en mi opinión, en buena medida por la masificación que sufre este mundillo en la actualidad. Salen muchos juegos, tal vez demasiados, y obviamente no hay tiempo material suficiente para jugarlos todos. Además, y a menudo pasado poco tiempo, acaban a precios irrisorios, ridículos, y ello contribuye a su incontrolada adquisición. El resultado es una acumulación desmedida de la que algunos gustan presumir en sus respectivos círculos sociales y que lleva al hastío porque no se juega por placer, porque apetezca hacerlo, sino para completar (y a veces solo probar) un título en cuestión y hacerlo lo antes posible para poder así pasar a otro. Sin embargo, incluso el propio hecho de acumular tiene los días contados si, como pienso, el modelo de juego en streaming se termina imponiendo definitivamente en el futuro...

Yo, como muchos otros, crecí en una época en la que no era tan sencillo hacerse con un juego nuevo. Era pues normal que, tras el esfuerzo de tiempo y dinero que suponía su compra, los usuarios de entonces buscáramos su máximo aprovechamiento. Curiosamente, y a pesar del escaso contenido de estos si los comparamos con lo que se suele dar hoy, esos juegos nos duraban no horas, ni días sino semanas o incluso meses, que era lo que podíamos tardar en tener un juego nuevo pero ni siquiera con su llegada nos olvidábamos del anterior, especialmente si disponía del clásico modo de dos jugadores que nos permitía compartir ocio, risas y anécdotas con los amigos y/o familiares.

Tiempo después, a mediados de los años 90, yo pude permitirme algo que, por entonces, era casi impensable: adquirir juegos nuevos cada mes, aunque también me moví mucho por el cambio de los mismos y así llegué a jugar a numerosos títulos. No obstante, solo conservo aquellos que de verdad me gustaron y me gustan. No tenía ni tiene sentido tener la estantería repleta de juegos que jamás volveré a tocar y ello, el espacio, es lo que en parte también ha contribuido a que la gente de hoy acumule y acumule material, sobre todo en las plataformas digitales, ya que este no ocupa espacio físico más allá del disco duro en el que está guardado y por lo tanto no preocupa tenerlo aunque no se vaya a utilizar.

Otro concepto "moderno" a la hora de hablar de ciertos juegos es el de referirse a los mismos como "experiencias". La gente, gracias a este dogma repetido hasta la saciedad en los medios, busca más y más de estas, y no le encuentra sentido a repetir algo ya vivido con anterioridad. Esta idea ha acabado tan interiorizada en las personas que difícilmente serán capaces ya de ver este mundillo de otra forma y es algo que, además, he visto en gente veterana como yo, gente que cree que hay que probar de todo, que hay que conocerlo todo para poder luego hablar con propiedad del tema. Yo pienso no obstante que, como dice el refrán, "el que mucho abarca, poco aprieta" y prefiero conformarme con poco pero eso sí, un poco que sin duda sabré exprimir mucho y muy bien. Por otra parte, el no jugar a determinados juegos ni en sistemas concretos no me ha impedido conocer algo de los mismos ni reflexionar sobre la industria en su conjunto y su, para mí, pésima evolución de los últimos años...

Por desgracia ni los viejos tiempos ni la forma de ver y entender el mundillo que se tenía entonces van a volver. No al menos a corto plazo, y es por esto además de por los propios juegos que, en su inmensa mayoría, ya no me transmiten nada, y por ciertas políticas de empresa que gran parte de la comunidad (en la que ya no me encuentro) parece haber aceptado con agrado o resignación que, como dije, mi viaje está próximo a su conclusión. El mundo seguirá girando incluso cuando quienes ahora "disfrutan" acaben posiblemente echando pestes hacia lo que les depare "su" futuro, tal y como me sucede a mí en estos momentos. Al final lo único que queda es eso, el disfrute y su recuerdo pero unos procuramos mantener ambas cosas vivas mientras que la mayoría se esfuerza por olvidar para poder rellenar el vacío resultante con todo lo que esté por llegar.
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3 comentarios:

  1. "gente que cree que hay que probar de todo, que hay que conocerlo todo para poder luego hablar con propiedad del tema"

    Hell !No¡!Así es como se llena to'e puto loco.

    Ahora en serio y sin homofobía(casí),este problema hasta se podría extrapolar al cine.
    La cantidad de mocosos que simplemente no ven,ni verán jamás "viejos clásicos" por el solo hecho de ser en blanco y negro,o porque los efectos "son feos",no hay CG,las mujeres no forman parte de la acción o no hay minorías representadas más que como chistes,ES HORRENDA.

    Con los videojuegos lo mismo,¿No juger algo porque no está en HD o no tiene online?GTFO.

    Pd:Todo exceptuando a Nintenderos claro.

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  2. Estoy de acuerdo en mucho de lo que dices, aunque como normalmente soy menos pesimista que tú.

    A mi no me gusta rejugar los juegos. Creo como tú que la industria recorre caminos que son malos para los jugadores con multitud de abusos que se han aceptado por gran parte de ella, auqnue hay excepciones y reacciones sorprendentes como la que se dio contra el Battlefront II.

    Pero también creo que el ámbito de los videojuegos es tan amplio y hay tal cantidad de jugadores que las empresas sacan juegos que nos gusten a todos. Puede que las aventuras gráficas, mi género favorito, no vuelva a ser el género de moda, pero a día de hoy estoy jugando un juegazo como es The Council que tiene todo lo bueno de las aventuras gráficas clásicas y añadidos muy inteligentes de otros géneros.

    Es decir, yo no lo veo como todo es malo, que bueno era el pasado el futuro es el fin. Yo veo que en gran parte es así pero que una parte no pequeña busca otras cosas y hace otro tipo de juegos.

    Además, incluso si dejaran de hacer juegos a día de hoy, la industria quebrara y no saliera ni uno más, ya hay juegos suficientes para no aburrirme por décadas desde los ordenadores y consolas de 8 bits hasta ahora.

    A mi no me gusta rejugar,decía, porque si ya me han contado la historia, si ya lo he hecho, ¿Para qué volver a hacerlo? hay otros juegos, otras historias esperándome y el tiempo de todos es limitado.

    En definitiva, que lo que dices es cierto pero que, en mi opinión, no todo es así y todavía parte de la industria cuida a sus clientes.

    Pd. ¿Qué tal el Horizon Chase Turbo?

    Saludos fremen.

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    Respuestas
    1. Yo es que ya no encuentro atractivo alguno en la inmensa mayoría de cosas que salen o como mínimo en las que llego a ver, como tampoco me gustan los actuales modelos de negocio de la industria. Todo ello ha hecho que, poco a poco, haya ido perdiendo la ilusión por esto de los videojuegos, si bien creo que todavía puede darse algún caso aislado que la reviva momentáneamente pero en lineas generales, tal y como está todo planteado hoy en día, pienso que este mundillo ya no es para mí y seguramente, con el tiempo, pasará lo mismo que ya ha ocurrido con el cine o la TV, dejados ambos de lado por absoluta falta de interés. Sé que soy pesimista pero no solo ya respecto a una industria que seguirá caminando incluso mucho después de que tú, yo y todos los de nuestra generación dejemos de hacerlo sino en mi relación con la misma.

      Por otro lado, yo sí soy de rejugar los juegos porque es algo que he hecho siempre. Cierto es que la profundidad narrativa de los viejos clásicos no es la de ahora, como tampoco lo es su duración pero, por simple que fuera, contaban algo y no por ello dejábamos de jugarlos una vez viéramos el final. Yo al menos, si me gustaban mucho, no lo hacía y así lo sigo haciendo. Si no rejuego un juego es porque no me ha gustado, y el último ejemplo de esto sería el Sonic Mania, el cual compré y dejé abandonado un tiempo hasta que lo retomé y me obligué a terminarlo. Ese juego forzado, ese querer acabarlo por narices ha hecho en este caso que no lo disfrutara y que incluso haya llegado a aborrecer no solo ese juego, sino al personaje y su universo. No pasa siempre pero esta vez ha sido así.

      Pero además es que mi desapego no se refiere a todo lo moderno sino también a lo "retro". Hay mucho material, miles de juegos, pero ello no significa que me atraigan. Es más, desconozco una gran parte y no tengo la menor intención de darle la vuelta a la situación. Como a veces se suele decir, en lo que se refiere a esto aquí también "se me pasó el arroz". Lo dicho, mi tiempo en este mundillo se acaba y va a ser hora de hacer otra cosa...

      Gracias como siempre por pasarte y dejar tu opinión, Atreides. Ah, respecto al Horizon Chase Turbo... todavía no lo he comprado y no sé si finalmente lo haré. Ya veremos.

      Saludos.

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