viernes, 2 de marzo de 2018

¿Preservación física o digital?


A todos nosotros, en mayor o menor medida, nos interesa dejar algo para quienes nos han de suceder en el ciclo de la vida. En cuánto respecta a los que escribimos sobre cualquier tema, es evidente que lo que buscamos es dejar testimonio escrito de nuestras experiencias, opiniones y conocimientos pero también, pienso yo, se persigue preservar en lo posible todo aquello sobre lo que hablamos, en este caso los videojuegos, y queremos (o yo al menos lo quiero así) que se haga en su forma original para que, dentro de unas décadas, cuando nada de esto exista, las gentes puedan ver y conocer lo que un día muchos tuvimos la suerte de poder disfrutar.

La preservación de los videojuegos, tema que por cierto traté hace tiempo en otro blog ya desaparecido, es muy importante, sobre todo desde que dejaron de ser un entretenimiento de niños o gente "friki" para convertirse, como el cine, la TV o la música, en cultura de masas. Sin embargo, el modelo que se busca imponer de juegos "servicio" que llegan en un principio a las tiendas físicas y reciben tiempo después diversos contenidos digitales hace que sea muy complicado, por no decir imposible, llevar a cabo la preservación al completo de los mismos en su formato de origen.

Es en este punto donde le daré una vuelta de tuerca al asunto puesto que, al igual que ocurrió cuando hablé de esto en su momento y, como imagino, pasará ahora, muchos argumentaréis que es fácil preservar los juegos gracias al formato digital. Y no os faltará razón en cierto modo. Al fin y al cabo, los videojuegos no dejan de ser programas informáticos destinados al entretenimiento, grabados en un soporte concreto que será leído por los diversos sistemas para los que han sido creados. La pregunta que lanzo al aire es la siguiente: ¿se debería entonces preservar solo el programa o también el medio original en el que fueron o son utilizados?

Yo ya he dejado clara mi postura en el primer párrafo, y soy de la opinión de que tanto uno como otro han de ser conservados. Soy hijo de mi tiempo, amigo fiel del formato físico, y me cuesta mucho aceptar un futuro sin él. Mentiría si dijera que no he disfrutado de algunos juegos que ya nacieron en lo digital pero ello no modifica en absoluto mi perspectiva y de hecho, a pesar de que cada vez hay más juegos disponibles en dicho formato, son menos los que despiertan mi interés y sucede así porque, entre otras cosas, siento que les falta algo.

Pongamos el ejemplo de los libros, algunos de ellos muy voluminosos pero que, a pesar de ello, se siguen haciendo, vendiendo y comprando en papel porque todo aquel que así lo prefiere opina que leer un libro digital no tiene nada que ver con hacerlo en físico. El primero es más cómodo en lo que se refiere a espacio pero carece de esa "magia" del tacto, de sentirlo entre tus manos, e incluso a veces de su olor a nuevo o a viejo. En los videojuegos en formato físico, sea este un disco o un cartucho, pasa algo parecido. El juego no es solo ese programa que se ejecuta en la consola u ordenador. No, es más que eso. Es la propia caja, su manufactura, a veces única, el manual en papel (ya inexistente en la actualidad), que era una pequeña joya en algunos casos. Es el mero acto, para muchos rutinario, para otros casi un ritual, de tomar el juego de su caja, introducirlo en el sistema y ponerlo en marcha. Sensaciones que, por desgracia, solo podemos tener quienes las vivimos en su momento...

Y eso mismo es lo que, merced a la preservación física, las nuevas generaciones pueden experimentar si lo desean. Es difícil que lo sientan igual que nosotros los más veteranos puesto que su contexto, percepción, época y vivencias son muy diferentes a las que tuvimos nosotros pero la curiosidad por algo de antaño puede despertar ese sentimiento. Creedme cuando os digo que contemplar a unos niños que disfrutan, en su formato original, de un videojuego mucho más viejo que ellos es una de las mejores cosas que te pueden suceder si te gusta este mundillo. ¿Podría el mismo juego, emulado en un ordenador, divertirles igual? Puede, pero estoy convencido de que si han tenido el cartucho o el disco en sus manos, si han sido ellos quienes lo han hecho funcionar en su sistema de origen, si han dado ese gran salto hacia atrás en el tiempo, ninguna emulación actual podrá igualar lo que han sentido al hacerlo.

Quiero pensar que todavía me quedan muchos años sobre la faz de este mundo, y durante ese tiempo mis ojos seguro verán muchos más cambios en esta industria. Uno de ellos, la tan deseada por unos y temida por otros desaparición del formato físico, puede estar más cerca de lo que imaginamos si la forma actual de entender los videojuegos perdura ya que, en términos de preservación, es absurdo guardar algo que está incompleto. Veremos qué sucede al final pero si, como creo, lo físico se convierte en una reliquia del pasado, no serán pocos los que lamentarán su pérdida y serán conscientes de que contribuyeron a ella. Si la comunidad acabase además optando por no preservar los antiguos juegos y las máquinas en su forma original, decidme... ¿qué quedaría entonces de la memoria colectiva, aún viva, del videojuego más allá del recuerdo de lo que un día fue?
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11 comentarios:

  1. Te entiendo y comparto en parte lo que dices. En realidad lo que no comparto es separar uno u otro.Tanto en libros como en juegos, el formato digital creo que es muy práctico porque te garantiza conservarlo todo, como una especie de backup de todos los juegos y todos los libros que salen.

    La experiencia de juego puede ser tan buena o mejor que la original.

    Pero no es la original y por tanto creo que se debe conservar también el formato físico, que acerca más a la experiencia de juego original.

    Aunque no sea verdad. Yo leo a día de hoy en al Biblioteca Nacional un primer ejemplar de Vida del buscón llamado Pablos de Quevedo y ¿realmente crees que estoy teniendo la experiencia original de quién lo leyó en su momento en el Siglo de Oro?

    Con los juegos sucede lo mismo.

    Si conectas una Super Nintendo a un televisor CRT y metes el cartucho de Chrono Trigger la experiencia será la misma para alguien que lo juegue ahora que para quien lo jugara en su día?

    Es decir, la conservación física creo que es necesaria, pero la transmisión de lo que fueron se pierde si no se puede contextualizar.

    Así que, en definitiva, ambas opciones.

    Muy interesante, además veo que le has dado más vueltas incluso que en el anterior artículo.

    Saludos fremen.

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    1. Sí, Atreides, le he seguido dando vueltas y seguiré haciéndolo. En este caso resulta obvio que nuestra experiencia es eso, nuestra, y no será la misma que la de aquellos que la vivan por primera vez ahora, pero ya que no podemos legar los sentimientos hemos de hacer lo posible por preservar todo aquello que nos los dieron...

      Los juegos que ya nacieron en formato digital se preservarán así pero sería una pena no solo ya que lo físico actual desaparezca, que estoy convencido de que pasará si todo sigue como hasta ahora, sino que lo pueda hacer todo lo que conocimos y disfrutamos quienes vivimos los, para mí, mejores años de esta industria porque sí, de momento hay muchos fans de lo "retro" pero, ¿será igual en el futuro, cuando ya no exista nuestra generación? Yo tengo mis dudas...

      Muchas gracias por leer y comentar este artículo. Saludos.

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    2. Yo estoy seguro de que sí. Es verdad que ahora mismo es una moda lo retro (y por mí que dure) pero esto es cíclico y si dejara de estar de moda, pasado el tiempo volvería.

      Además, el formato digital democratiza el acceso a esos juegos que si no actualmente casi nadie podría jugar y, si gusta, es posible que busquen tenerlo en físico. En mi caso, por ejemplo, me ha pasado con el Chrono Trigger. Lo he jugado gracias a una ROM y estoy buscando hacerme con el cartucho original.

      Además, que el precio de los juegos antiguos en formato físico se haya revalorizado creo que garantiza más que nada que se conserven. Si fuera por importancia histórica o nostalgia, a saber qué pasaría, pero si hay dinero en tener juegos antiguos, es decir, valen dinero ahora, ya procurarán que sigan.

      Así que soy bastante optimista, cuando nuestra generación no esté, estoy seguro seguirá habiendo gente interesada en esos mismos juegos por múltiples razones.

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  2. Muy buena reflexión aunque en mi opinión personal creo firmemente que la preservación de juegos de vídeo, libros y películas debe ser tanto física como digital, y sin duda ambas formas tienen ventajas como el placer de palpar la presencia física del título en caso de los físicos mientras que los archivos digitales permiten almacenar una mayor cantidad sin ocupar mucho espacio. Y con los tiempos actuales en la que lo digital se ha impuesto ante lo analógico, pues los soportes físicos quedaran como un testimonio de tiempos más simples. Saludos.

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    1. El problema es ese, que lo digital acabará sustituyendo por completo a lo físico, con sus ventajas e inconvenientes, y los viejos sistemas se convertirán en reliquias de un pasado que, poco a poco, será olvidado salvo por quienes los conocimos cuando fueron novedad. Supongo que es ley de vida pero no deja de ser triste, sobre todo cuando con ello se pierden además otras cosas...

      Gracias, José, por dejar tu opinión sobre este artículo. Saludos.

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  3. Por regla general me decanto muchísimo más por el físico hasta el punto de que, a veces, no he aprovechado suculentas ofertas digitales por querer tener ese juego determinado en formato físico.

    Sin embargo, también soy consciente de que me tengo que adaptar o morir si quiero seguir disfrutando de este mundillo, por lo que, ante títulos exclusivamente digitales, no he tenido más remedio que bajarme del burro y hacerme con ellos.

    Muy buen texto ¡un saludo!

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    1. También yo he comprado juegos que me gustaban y que solo están en digital, pero poco a poco veo que este mercado va a menos en lo que se refiere a cosas que me atraigan. Al final lo que le tira a cada uno es lo que ha vivido con más intensidad y en mi caso son los juegos en físico, en especial los de épocas pasadas, de ahí que quiera tanto preservarlos a título personal además de como pequeños pedazos de historia de este mundillo que no deben perderse.

      Gracias, Emmanuel, por pasarte y comentar. Saludos.

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  4. Excelente reflexión. Debo decir que me encanta el formato físico y va a ser una pena cuando desaparezca.

    La principal razón por la que me gusta es por el mero hecho de poder meter el disco y jugar. Aunque no tan literal debido a los tiempos de los parches y dlcs infinitos. El digital es muy bueno, pero si tienes internet malo como yo, pues te jodes. Y cuando una compañía decide cortar, no te queda otra que llorar y perder el juego.

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    1. Hay un matiz respecto a lo último, y es que el contenido guardado en el disco duro no se pierde por el mero hecho de que la compañía decida cerrar el servicio (aunque sí se perderá en el momento en el que se te estropee el susodicho disco). Por otro lado, también un juego en físico se puede romper pero, en este caso, sí se puede recuperar... y más si hay muchas copias preservadas.

      Lo que sí jamás se podrá recuperar será todo aquello que no tengamos en nuestro poder, o sea, todos aquellos juegos "servicio" que se ofrecen vía streaming. Ese es el futuro que se persigue y que acabará llegando si las cosas siguen igual...

      Muchas gracias, Multipal, por dejar tu opinión sobre el tema. Saludos.

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  5. La idea de preservar el 100% de los videojuegos ya existe. Los museos del videojuego son una realidad en varios países. Creo que esa es una responsabilidad que un museo de cosas antiguas, cosas físicas tecnológicas posee. Probablemente de aquí 450 años o más, será posible ver un Super Nintendo, ver sus controles y saber sobre él. Eso es un punto. El de la preservación. Pero hay un segundo punto. El acto de jugar en sí.
    Bueno, jugar efectivamente un Super Nintendo de aquí 450 años o más, sólo será posible con emuladores mismo, o con réplicas con base en software y hardware emulado. Y eso será fantástico. Vea bien. Por un lado tenemos el original preservado por los museos y hasta por coleccionistas (imagino que coleccionistas de videojuegos siempre van a existir), y por otro lado el juego, el software estará siempre disponible por medio de emulación.
    El medio digital será preservado vía museos y coleccionistas y el programa vía emulación. No hay razón para creer que el videojuego desaparecer. Un problema real es sobre las colecciones completas de medios. Entonces sí tenemos un problema. Ningún museo tendrá todos los Cd's de Playstation, ningún coleccionista tendrá todos los cartuchos de Nintendo o Master System. Y si tienes ... por cuanto tiempo?
    Preservar la consola y sus juegos principales de la forma física original es relativamente fácil. Lo difícil será preservar todo lo que ya ha sido lanzado. Es por eso que creo que las bibliotecas completas de juegos, ya sea en CD o cartucho sólo estarán disponibles en el formato digital mismo. Los museos no tienen acervos totales de todos los juegos de todas las consolas. Y ellos de una manera u otra se perdieron en el tiempo.
    Me gustó la forma en que trajiste el problema de la preservación digital y física de los videojuegos. Excelente texto. Lo siento por el español extraño que escribo. Es que yo soy de Brasil e hice una traducción libre de su texto a través de google traductor.

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    1. Muy buena reflexión. En efecto, la preservación a nivel de museo no solo es posible sino que se está dando en algunos lugares del mundo, lo que es de agradecer. No obstante pienso que más allá sí que está en peligro por la propia rutina de consumo que se ha creado, y que empuja a jugar y jugar un título tras otro sin que deba preocupar su futuro. Esto hace y hará que, si hablamos de lo físico, la gente se quiera deshacer de lo que tenga para comprar cosas nuevas porque en cuanto a lo digital no es que se guarde, es que a menudo ni siquiera se piensa en lo que se tiene acumulado. Vamos, que se puede llegar a olvidar...

      A mí lo que me preocupa, a pesar de que no viviré para contarlo, es que las nuevas generaciones conviertan los videojuegos en cualquier formato en productos de "usar y tirar" que no merezca la pena conservar y, si tenemos que depender de unos pocos que sí se preocupen de hacerlo, pienso que poco recuerdo quedará al final de todo esto.

      MUchas gracias, Ulisses, por pasarte por el blog y expresar tu opinión. No te preocupes, ya sabemos cómo va de bien el traductor de Google y la intención es lo que cuenta. Saludos.

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